Patrimonio

El patrimonio cultural es el conjunto de manifestaciones de cultura que permanecen sobre el territorio transformado por las comunidades humanas y dentro de la memoria colectiva de esas mismas comunidades. Comparado con el patrimonio natural, todo lo que ha sido transformado por el ser humano es potencialmente patrimonio cultural.

El patrimonio material es la parte del patrimonio cultural caracterizado por tener un cuerpo físico que puede ser dimensionado y percibido sensorialmente. Suele llamársele tangible. El patrimonio inmaterial, en cambio, es la parte del patrimonio cultural caracterizado por hacer parte de la memoria colectiva de las comunidades y por lo mismo no cuenta con un cuerpo físico que pueda ser dimensionado y percibido sensorialmente. Suele llamársele intangible.

 

En el caso del icónico Edificio del Molino, ubicado en la esquina de las Avenidas Rivadavia y Callao, en CABA  -referente del Art Nouveau porteño y declarado Monumento Histórico Nacional, presenta  estructura metálica, con mampostería de ladrillo como cerramiento y entrepisos de perfilería metálica con bovedilla. Y como novedad tecnológica componentes de hormigón premoldeado. Con un repertorio de materiales de acabado de procedencia europea, como pisos de piedra (mármoles), finos pisos de madera, ornatos pre moldeados de yeso estucados o con toques dorados. El edificio se desarrolla en  PB, 5 pisos, Azotea con torre-cúpula accesible, y 3 subsuelos.

 La confitería histórica se encuentra en la PB y el salón de fiestas en primer piso, el tercer subsuelo se destinaba  a depósito de combustible, el segundo subsuelo poseía las cisternas, la sala de máquina y  mantenimiento, y el primer subsuelo el área de elaboración de pastelería, productos de confitería y  molino harinero. Los pisos del segundo al quinto constan de dos alas, una sobre Rivadavia y otra sobre Callao, con departamentos para renta o habitación de los propietarios. 

 

El inmueble consta de 6.900 m2 de planta

Confitería PB: 900m2 

Salón: 832 m2 

1er Subsuelo: 950m2

2ndo Subsuelo: 370m2

 

Al acuñarse el concepto de patrimonio inmaterial, se apunta a una mirada más amplia y plural del patrimonio cultural, ya que se incluyen las representaciones de distintos colectivos sociales.

 

En el caso del Molino, el patrimonio inmaterial se presenta en la forma de saberes, oficios y sus productos. Los maestros panaderos y una exquisita carta gastronómica, las fiestas -familiares, sociales y políticas que tenían lugar en sus salones-, los rituales -la ceremonia de tomar café, los encuentros de legisladores/as, los funerales cívicos, las movilizaciones políticas, las vigilias ante el tratamiento de leyes fundamentales-, las expresiones artísticas y lúdicas, dimensiones todas  que,  integradas a la vida de los diferentes grupos sociales, se configuran como referencias identitarias en la visión de los propios grupos que las practican.